El Sitio de Leningrado duró casi novecientos días. Durante esos tres años se sucedieron las escenas más extremas de hambre y desesperación. Los episodios de canibalismo comenzaron a darse entre la población, que agonizaba en estado terminal. La ciudad apenas tenía reservas de comida para un mes, y para agravar la situación los almacenes de harina y azúcar fueron los primeros en ser destruidos; el racionamiento fue extremo, fijado en 125 gramos de pan por persona y día como único alimento. El hambre se llevó a un millón de personas.

Durante todo ese asedio, no cerraron los teatros. El hombre entonces entendió, que si había de salvarse, sería por medio de su aliento, de su espíritu, de su voz. En mitad de la ciudad sobrevivía, a duras penas, la Compañía de Teatro de María Kortchkevich, a la que las autoridades han encargado una versión de Tres Hermanas, de Chéjov, pero la Compañía se ha comido a la mitad del reparto; ahora tendrán que elegir, si representar la función para el público, o comerse al siguiente intérprete, en una última pirueta por seguir con vida.

 

Autor: Borja Rodríguez

Género: Drama

Duración aproximada: 90 minutos

Reparto: 1 hombre y 2 mujeres.